“Mi confrontación con la docencia”
Hola compañeros, les saludo desde Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, en esta ocasión les comentare sobre mi llegada a las aulas como docente.
Desde muy pequeño me interesó eso de asesorar a mis compañeros de grupo, cuando yo le entendía a las clases, me hacía sentirme bien, recuerdo mucho que un amigo se fue del pueblo a estudiar para ser profesor de primaria, y cuando él llegaba de vacaciones armaba un grupo de niños para regularizarlos, cuando tenía la oportunidad de estar con él, apoyaba lo que hacía, no me lo perdía, pues también era una forma de aprender cosas nuevas.
Después en la secundaria, quería ser Ingeniero Agrónomo, debo reconocer que también fue porque un hermano mío estudió esa carrera. Recuerdo que cuando yo cursaba el bachillerato, me empecé a preguntar ¿Qué realmente quería estudiar y hacer cuando fuera adulto? pero sobre todo ¿Qué carrera estudiaría? siempre pensé en dar clases, esa idea no se me quitaba, pero no quería estudiar una carrera en una escuela normal con la idea de impartir clases solamente, también quería aplicar mi carrera en otra actividad, para no cansarlos; presenté examen de admisión en el Instituto Tecnológico Regional de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, y para mi fortuna quedé en primer semestre, así terminé la carrera de Ingeniería Eléctrica, cuando culminé mis estudios, no tenía definido hacia dónde ir, pues también el hecho de titularme y seguir estudiando me ponían en otra situación, buscando la opción para titularme me encontraba en el Instituto, y casualmente me encontré con un conocido, él también estaba en el Tecnológico por la misma situación, y después de buscar por dónde titularnos, decidimos hacerlo mediante un proyecto e invitamos a otros compañeros; pero al final solo lo realizamos los dos. En esas vueltas me enteré de que este amigo trabajaba en la docencia, en una Preparatoria, y un día me invitó a colaborar para la escuela donde él trabaja, para cubrir un interinato, fue así como llegué a dar mis primeras clases, y aunque siempre mi ilusión fue dar clases, ese primer día me sentí raro, pues tenía 23 años y habían chicos de casi mi edad en el grupo, pero también el hecho de estar frente al grupo me causó ciertos trastornos, pues había que planear, que decir, que hacer, pero sobre todo cómo impartir la clase, a esas alturas para mí impartir cátedras, era que el maestro enseña y el alumno aprende, como estaba recién salido de la carrera y las clases que impartía tenían mucho que ver con mi formación profesional, ya que era física (electricidad y magnetismo) y mi carrera es ingeniería Eléctrica, ustedes se imaginarán lo confiado que estaba, desde esa visión de impartir cátedra sin tomar en cuenta muchos factores, no se me dificulto mucho.
A estas alturas ya no lo visualizo igual, al pasar el tiempo se me presentó la oportunidad de basificar horas y ahí fue donde empecé a notar que si mi situación era ser docente, tendría que profesionalizarme en la rama, pues sentía, que no era únicamente pararte frente al grupo, dar tu clase y… se acabó, es así como ingresé a cursar una maestría en docencia, ahora sé que no únicamente es dar clases por dar clases, sé muy bien que siempre hay que estar actualizándote y aprovechando las oportunidades que se presentan como lo es éste diplomado. Sin embargo, estoy convencido de que uno nunca termina de formarse, mucho menos de aprender cosas, y esta actividad que tenemos los docentes de estar en la educación como facilitadores, nos brinda la oportunidad de estar preparándonos siempre, esto para mí es motivo de satisfacción; y también estoy convencido de que si espero que el sistema cambie para que yo haga cambios en mi vida, nunca me moveré de donde estoy, pues al final de cuentas, la superación profesional es personal y sólo con el ejemplo podemos hacer que los que están a nuestro alrededor por lo menos vean que se pueden hacer las cosas que uno se propone en la vida.
Asesores y compañeros espero no haberme salido de lo solicitado en esta sesión, pero me encanta la idea de dar mi opinión desde el origen de las cosas; espero comentarios compañeros, respetuosamente su amigo y servidor Ing. Josué.
Saludos a todos.
Hola compañeros, les saludo desde Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, en esta ocasión les comentare sobre mi llegada a las aulas como docente.
Desde muy pequeño me interesó eso de asesorar a mis compañeros de grupo, cuando yo le entendía a las clases, me hacía sentirme bien, recuerdo mucho que un amigo se fue del pueblo a estudiar para ser profesor de primaria, y cuando él llegaba de vacaciones armaba un grupo de niños para regularizarlos, cuando tenía la oportunidad de estar con él, apoyaba lo que hacía, no me lo perdía, pues también era una forma de aprender cosas nuevas.
Después en la secundaria, quería ser Ingeniero Agrónomo, debo reconocer que también fue porque un hermano mío estudió esa carrera. Recuerdo que cuando yo cursaba el bachillerato, me empecé a preguntar ¿Qué realmente quería estudiar y hacer cuando fuera adulto? pero sobre todo ¿Qué carrera estudiaría? siempre pensé en dar clases, esa idea no se me quitaba, pero no quería estudiar una carrera en una escuela normal con la idea de impartir clases solamente, también quería aplicar mi carrera en otra actividad, para no cansarlos; presenté examen de admisión en el Instituto Tecnológico Regional de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, y para mi fortuna quedé en primer semestre, así terminé la carrera de Ingeniería Eléctrica, cuando culminé mis estudios, no tenía definido hacia dónde ir, pues también el hecho de titularme y seguir estudiando me ponían en otra situación, buscando la opción para titularme me encontraba en el Instituto, y casualmente me encontré con un conocido, él también estaba en el Tecnológico por la misma situación, y después de buscar por dónde titularnos, decidimos hacerlo mediante un proyecto e invitamos a otros compañeros; pero al final solo lo realizamos los dos. En esas vueltas me enteré de que este amigo trabajaba en la docencia, en una Preparatoria, y un día me invitó a colaborar para la escuela donde él trabaja, para cubrir un interinato, fue así como llegué a dar mis primeras clases, y aunque siempre mi ilusión fue dar clases, ese primer día me sentí raro, pues tenía 23 años y habían chicos de casi mi edad en el grupo, pero también el hecho de estar frente al grupo me causó ciertos trastornos, pues había que planear, que decir, que hacer, pero sobre todo cómo impartir la clase, a esas alturas para mí impartir cátedras, era que el maestro enseña y el alumno aprende, como estaba recién salido de la carrera y las clases que impartía tenían mucho que ver con mi formación profesional, ya que era física (electricidad y magnetismo) y mi carrera es ingeniería Eléctrica, ustedes se imaginarán lo confiado que estaba, desde esa visión de impartir cátedra sin tomar en cuenta muchos factores, no se me dificulto mucho.
A estas alturas ya no lo visualizo igual, al pasar el tiempo se me presentó la oportunidad de basificar horas y ahí fue donde empecé a notar que si mi situación era ser docente, tendría que profesionalizarme en la rama, pues sentía, que no era únicamente pararte frente al grupo, dar tu clase y… se acabó, es así como ingresé a cursar una maestría en docencia, ahora sé que no únicamente es dar clases por dar clases, sé muy bien que siempre hay que estar actualizándote y aprovechando las oportunidades que se presentan como lo es éste diplomado. Sin embargo, estoy convencido de que uno nunca termina de formarse, mucho menos de aprender cosas, y esta actividad que tenemos los docentes de estar en la educación como facilitadores, nos brinda la oportunidad de estar preparándonos siempre, esto para mí es motivo de satisfacción; y también estoy convencido de que si espero que el sistema cambie para que yo haga cambios en mi vida, nunca me moveré de donde estoy, pues al final de cuentas, la superación profesional es personal y sólo con el ejemplo podemos hacer que los que están a nuestro alrededor por lo menos vean que se pueden hacer las cosas que uno se propone en la vida.
Asesores y compañeros espero no haberme salido de lo solicitado en esta sesión, pero me encanta la idea de dar mi opinión desde el origen de las cosas; espero comentarios compañeros, respetuosamente su amigo y servidor Ing. Josué.
Saludos a todos.
